Kamaleón Político
Once años después…
Por: Fortino Morales Pacheco
En el periodismo las fechas no sólo sirven para celebrar; también obligan a hacer una pausa, mirar hacia atrás y preguntarse si ha valido la pena el camino recorrido.
El próximo 4 de agosto, Digitalpuebla.mx cumplirá once años de existencia. Once años que, dicho así, parecen una cifra más. Pero quienes vivimos esta profesión sabemos que mantenerse vigente durante más de una década en un entorno tan cambiante, tan competido y, en muchas ocasiones, tan adverso para el periodismo independiente, representa una verdadera prueba de resistencia.
Hace once años emprendimos este proyecto con una convicción muy sencilla, pero profundamente necesaria: informar y denunciar. Sin compromisos distintos al interés de nuestros lectores y con la certeza de que un medio de comunicación sólo tiene sentido cuando se convierte en un puente entre la sociedad y la verdad.
En estos casi once años hemos narrado la historia cotidiana de Puebla. Hemos dado seguimiento a los acontecimientos más relevantes de la capital, de los 217 municipios del estado y de los hechos nacionales e internacionales que impactan la vida de los ciudadanos. Política, seguridad, educación, salud, cultura, deportes, ciencia, tecnología, economía y opinión han sido parte de una agenda informativa construida con trabajo diario y no con improvisaciones.
Pero también hemos sido testigos de una realidad que preocupa: el periodismo atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia. Hoy abundan las redes sociales que privilegian la velocidad sobre la veracidad; proliferan las noticias falsas que buscan confundir antes que informar; se multiplican las campañas de descalificación contra quienes ejercen la crítica y, con frecuencia, el poder pretende sustituir los hechos por las narrativas.
En ese contexto, informar dejó de ser solamente una labor periodística para convertirse, muchas veces, en un acto de responsabilidad democrática.
Durante estos once años hemos visto pasar gobiernos de distintos colores, promesas de cambio que no siempre llegaron y discursos que con facilidad se quedaron en eso: discursos. También hemos observado cómo algunos actores políticos siguen creyendo que un medio de comunicación existe para aplaudir al poder o para convertirse en instrumento de intereses particulares.
Se equivocan.
El verdadero periodismo no nació para complacer gobiernos, partidos o grupos de poder. Nació para cuestionarlos cuando es necesario, para señalar aquello que otros prefieren callar y para dar voz a quienes pocas veces son escuchados.
Esa ha sido, desde el primer día, la esencia de Digitalpuebla.mx.
Este proyecto comenzó de la mano de un hombre que entendía perfectamente el significado de esta profesión: Jerónimo Morales Hernández. Comunicador de amplia trayectoria, convencido de que el prestigio de un periodista se construye con credibilidad y no con complacencias.
Hace más de tres años, Jerónimo partió físicamente. Sin embargo, su legado continúa presente en cada cobertura, en cada nota y en cada decisión editorial que tomamos.
Como su hijo y también periodista, asumí la responsabilidad de dar continuidad a ese sueño. No para vivir del recuerdo, sino para honrar un legado construido con trabajo, ética y congruencia. En ese camino no he estado solo. Ha sido posible gracias al compromiso de un equipo de colaboradores que comparte la convicción de ejercer un periodismo serio, responsable y cercano a la sociedad.
No ha sido un camino sencillo.
Han sido once años enfrentando desafíos económicos, tecnológicos y profesionales. Once años adaptándonos a una industria que cambia todos los días, donde la competencia ya no sólo está entre medios tradicionales, sino también frente a la inmediatez de las plataformas digitales y el ruido permanente de las redes sociales.
Sin embargo, hay algo que no cambia: la credibilidad sigue siendo el activo más valioso de cualquier medio de comunicación. Esa no se compra, no se decreta y mucho menos se improvisa. Se construye todos los días con hechos, con rigor y con independencia.
Por eso, al acercarnos a este aniversario, más que celebrar un número, refrendamos un compromiso.
Seguiremos informando, aunque incomode.
Seguiremos denunciando, aunque existan presiones.
Seguiremos abriendo espacios para todas las voces, porque el pluralismo fortalece a la democracia.
Y seguiremos creyendo que el periodismo debe servir primero a los ciudadanos y nunca a los intereses del poder.
A nuestros lectores, gracias por acompañarnos durante estos once años. Su confianza ha sido el motor que nos impulsa a seguir adelante.
Porque el mejor reconocimiento para un medio de comunicación no son los aniversarios ni los discursos de ocasión. El verdadero reconocimiento es que, después de once años, la sociedad continúe buscándolo para informarse.
Ese ha sido nuestro mayor logro.
Y también será nuestro mayor compromiso para los años que vienen.



